Burn, after reading
Los hermanos cohen tienen un sentido del humor que frecuentemente roza el el absurdo. Su última película enlaza con dicho humor.
De principio lento, como cuando se destapa la tarrina de helado y con la cuchara apenas deslizamos unos milimetros de helado, para saborear lentamente las primeras motas. Poco a poco, el humor se destapa. Se deshace en el paladar. Hasta que el final te deja riendo descontrolado. Grandes los personajes. Desdibujados seres desdichados. Grandes los diálogos. Cercanos a los inmensos diálogos de besugos de juventud.
Recomiendo ir a verla. Encarecidamente. Y a ser posible, en versión original. Sin subtítulos, claro.